De obligación normativa a herramienta propia: cumplir con Verifactu sin terceros
Cliente
Afianza
servicios
Product Development (end-to-end)
sector
Finance
El reto
Afianza vivía una paradoja frecuente entre los grupos que crecen por adquisiciones: con cerca de 80 millones de facturación, 1.200 empleados y 10.000 clientes —en su mayoría Pymes—, la organización había acumulado decenas de licencias y herramientas heredadas de cada negocio integrado, pero ninguna estaba pensada para una asesoría de su tamaño. Un equipo de tecnología de cinco personas intentaba sostener un ecosistema fragmentado por departamentos, con tecnologías distintas en cada equipo y procesos poco homogéneos.
A esa situación operativa se sumó un cambio de campo gravitatorio: la entrada en vigor de Verifactu el 1 de enero de 2026. Miles de clientes acostumbrados a facturar en papel empezaron a pedir a su asesoría una respuesta sencilla —y a poder ser gratuita— para cumplir con la normativa.
Sin una alternativa propia, Afianza enfrentaba varios riesgos:
—Riesgo competitivo: otras gestorías podían ofrecer una solución similar de forma gratuita y captar clientes por la vía de la conveniencia.
—Coste operativo creciente: cada cliente que trabajaba con un software distinto obligaba a los asesores a procesar facturas en numerosos y diversos formatos, lo que penalizaba directamente la productividad del equipo.
—Trabajo reactivo y estacional: sin acceso en tiempo real a las facturas, todo el esfuerzo se concentraba a final de trimestre, generando picos de carga difíciles de gestionar.
—Posicionamiento sin capitalizar: el cambio normativo podía usarse como palanca de fidelización y diferenciación, pero sin una respuesta propia se quedaba en una obligación, no en una ventaja competitiva.
Para escalar de manera rentable, Afianza necesitaba un partner capaz de comprender en profundidad sus procesos, integrar sistemas complejos y construir la infraestructura que les permitiera crecer sin perder el control.


Qué hicimos
Diseñamos y construimos MisFacturas, un sistema de facturación web pensado para Pymes y autónomos, totalmente adaptado a la normativa española. MisFacturas cubre el ciclo completo del documento (presupuesto, proforma, albarán, factura ordinaria y simplificada) y opera tanto en modo Verifactu como en modo no Verifactu, lo que permite atender a clientes que optan por el envío inmediato a la Agencia Tributaria (régimen Verifactu) y también a quienes se acogen al régimen estándar sin envío inmediato (no Verifactu).
Los pilares tecnológicos fueron:
—Modelo de trabajo squad: producto, diseño y técnico conectados con el cliente desde el primer día, alcance inicial recortado al mínimo viable, diseño aprobado en bloque e iteraciones quincenales hasta preproducción.
—Decisión técnica para llegar a tiempo: priorizamos time-to-market frente a la infraestructura «perfecta». Arrancamos sobre servicios gestionados de terceros para desplegar rápido y, una vez en producción, planificamos la migración progresiva a la infraestructura privada de Azure de Afianza.
—Producto, no solo cumplimiento: además del núcleo de facturación, MisFacturas incorpora mini-CRM, inventario reutilizable, gestión de cobros y pagos, generación de remesas, multidivisa, personalización de marca e integraciones con almacenamiento de terceros tipo OneDrive.
Todas las decisiones priorizaron la velocidad de salida a mercado y la capacidad de iterar con feedback real, sentando las bases para que MisFacturas se convirtiera en la primera pieza del portal del cliente unificado del grupo.



Tecnologías utilizadas
Resultados clave
La puesta en producción de MisFacturas ya está generando cambios tangibles en distintos ámbitos de Afianza. Más allá de resolver una necesidad inmediata derivada del contexto regulatorio, la solución empieza a impactar tanto en la experiencia del cliente como en la eficiencia operativa y en la evolución del modelo de servicio del grupo.
El impacto conseguido
Respuesta inmediata
Afianza puede decir «sí» a sus Pymes con una herramienta propia y gratuita, en lugar de derivarles a software externo. La conversación con el cliente cambia: deja de ser un problema o una cuestión regulatoria para convertirse en un servicio diferencial de la asesoría.
Homogeneización de procesos internos
Los asesores dejan de perseguir facturas en formatos dispersos y trabajan sobre una única fuente de datos. La fricción operativa que generaba el ecosistema fragmentado anterior empieza a disolverse desde el primer mes en producción.
Modelo proactivo en tiempo real
Las facturas llegan a la asesoría en tiempo real, no al cierre de trimestre. Eso elimina los picos estacionales de carga y abre la puerta a un modelo de servicio anticipativo, no reactivo.
Posicionamiento de marca reforzado
Afianza pasa a ser percibida como una asesoría con capacidad tecnológica propia, capaz de responder a un cambio regulatorio con producto real y efectivo. Es una palanca directa de captación y fidelización en un momento en el que el mercado está moviéndose.
Base para el portal del cliente
MisFacturas no es un producto cerrado: es la primera piedra del portal del cliente unificado que Afianza llevaba tiempo intentando construir. Sobre esta base ya están en marcha la herramienta de asesoramiento financiero, el portal del asesor, el gestor documental con IA y un sistema de IA interno para el grupo.
Los números hablan por sí solos
<3
meses desde la idea hasta el producto en producción
>30%
adopción sobre los 10.000 clientes de afianza